Aprendí que como persona íntegra y comprometida con
mi vocación puedo lograr tener las mejores bases para ser una excelente maestra
capaz de orientar y facilitar a los estudiantes sus aprendizajes a través de
las distintas didácticas y estrategias las cuales me permitan mantener la atención
durante cada encuentro con ellos.
¿Cómo lo aprendí?
Lo aprendí con cada una de las orientaciones dadas
en los distintos encuentros pedagógicos dadas por la maestra Claudia Sarmiento,
pues dio inicio en el seminario con una pequeña actividad en la cual reforzamos
nuestro proyecto de vida. Observamos una película llamada mentes criminales en
donde una maestra ayuda a un cambio constante en la vida de los jóvenes y es así
que retomamos en nuestras vidas que aunque se presenten obstáculos una buena
maestra siempre lograra lo que se propone con propósitos basados en una buena educación
y formación en valores. Y a partir de allí pude lograr reconocer el verdadero
sentido valor y perfil de una gran maestra con vocación.
También realizamos la planeación de una clase con
estudiantes de preescolar en el cual nos articula todo a través de juegos y construcción
de conocimientos lo cual debe ser reciproco maestra- estudiantes, estudiantes-
maestras.
¿Para qué lo aprendí?
Lo aprendí para mi vocación y mi desempeño durante
las prácticas pedagógicas y de igual manera en un futuro como maestra de una institución
educativa.

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